Muchas personas se abstienen a realizarse un cambio de apariencia mediante intervenciones quirúrgicas por la opinión negativa de la gente o la mala propaganda presente en los medios, así como también por el miedo a acabar con deformaciones propias de un trabajo mal hecho. Siempre es importante tomar en cuenta los riesgos. Sin embargo, valorar los beneficios también tiene su importancia. En este caso, la cirugía estética o plástica posee ciertas ventajas que valen la pena tomar en cuenta.

Una solución rápida

Dependiendo de la constancia y la resistencia que tenga la persona, los resultados del gimnasio pueden tardar hasta años en ser visibles. Por tanto, para hacer del procedimiento de perder peso algo menos tardío, los cirujanos plásticos podemos encargarnos de ofrecer una ayuda adicional al ejercicio.

Siempre existirán personas negativas que piensen que quienes se hacen una cirugía con el fin de perder peso son los que se rinden al gimnasio, aquellos sin la determinación necesaria para lograr la meta. Sin embargo, la realización de una cirugía también necesita de cierta determinación y, si vemos que es un camino rápido y seguro, ¿por qué no tomarlo?

Cada día son más frecuentes las personas que se someten a estos procedimientos y no hay nada malo en ello, siempre y cuando sepan evaluar los riesgos y escoger un cirijano ampliamente cualificado para dichos procedimientos.

Optimización de la salud física

La gente suele cometer el error de pensar que los únicos fines de la cirugía estética son embellecer el cuerpo y alimentar la vanidad, cuando la realidad es un tanto más profunda.

Existen intervenciones quirúrgicas para el control de peso que pueden beneficiar a personas con obesidad, así como la reducción de pechos tiene la finalidad de mejorar problemas de espalda y postura.

La realización de una rinoplastia, tiene como principal beneficio el de ofrecerle simetría al rostro, así como el de darle forma a la nariz y eliminar esos rasgos étnicos que no a todos favorecen. Sin embargo, esta también puede corregir ciertas dificultades para respirar al abrir los pasajes nasales que permiten una mejora; así como la corrección de ciertos defectos de nacimiento —tales como la desviación del cartílago— que afectan al sistema circulatorio.

Recuperar la vida perdida

Uno de los principales beneficios de la cirugía estética puede darse en personas con situaciones graves y/o lamentables, como aquéllas que se ven envueltas en accidentes automovilísticos o que llegan a sufrir quemaduras, entre otros casos.

El dolor, el miedo y el rechazo a sí mismos, ha llevado a que muchas de estas personas acaben con su vida. En la actualidad, gracias a la avanzada tecnología de la cirugía estética del siglo XXI, las personas afectadas por estas situaciones pueden llegar a recuperar su rostro o las partes del cuerpo que fueron dañadas. Así, lo que busca la cirugía estética en estos casos, es servir de ayuda para suprimir el trauma de la persona y acelerar su reincorporación dentro de la sociedad.

Mejorar el autoestima

Aunque sea triste aceptarlo, en la actualidad, los estereotipos de belleza son un presión social para aquellos que los incumplen, haciéndolos sentirse insuficientes, inseguros y marginados. Estas personas crecen reprimidas y con complejos que muchas veces les impiden la superación personal.

Es impresionante cómo un cambio de apariencia o una mejora física puede ayudar en el proceso de aceptación, tanto para la persona en cuestión como para las demás personas en su entorno. De hecho, una mejora en la apariencia física puede lograr abrir muchas puertas tanto en el aspecto laboral, como en el amoroso, ya que la gente suele tener mayor inclinación hacia las personas con un aspecto más atractivo. Además, dicho cambio puede ser un impulso para el desarrollo de la auto-confianza y para empezar una nueva vida sin temor a ser menospreciado.

No obstante, la cirugía estética no es el único medio para alcanzar la belleza y una apariencia saludable. También existen distintos tratamientos corporales que constituyen una forma de cuidar el cuerpo sin intervención quirúrgica, tales como la eliminación de celulitis, varices, estrías y/o verrugas, el rejuvenecimiento de manos y escote, entre otros. Estos son los más comunes, sobre todo entre la población femenina, ya que las mujeres tienden a ser quienes más se preocupan por su aspecto. No obstante, los hombres también tienen su lugar en el ámbito de la estética.