Botox

La Toxina Botulínica o Botox es una proteína que actúa relajando la musculatura facial temporalmente, aliviando así las arrugas de expresión no estéticas. Por ello, previamente al procedimiento se definirán cuáles son las que se deberán eliminar, para conservar siempre su naturalidad. Por tanto, podemos decir que la toxina botulínica es un RELAJANTE MUSCULAR TEMPORAL.

Para la aplicación de esta técnica el Dr. Bistoni evalúa y diferencia los cambios por envejecimiento que ha sufrido su cara susceptibles de tratamiento mediante procedimientos médicos (botox, infiltraciones…). Aquellas arrugas de expresión se solucionarán con botox, en cambio, aquellas por pérdida de volumen o flaccidez se tratarán con ácido hialurónico (relleno).

En un 10% de los casos, tras la primera sesión se necesitan pequeños retoques. Entre sesiones deben transcurrir seis meses puesto que ésta es la duración del efecto. Una vez estudiada la situación del paciente, se planifica qué áreas van a ser tratadas y qué dosis se debe emplear en cada zona. El proceso se realiza mediante inyecciones a dosis muy bajas del producto con una aguja muy fina, lo que hace que las punciones apenas sean dolorosas.

El efecto de la proteína sobre los músculos suelen comenzar en unas 48 horas, alcanzan el máximo al 5º-7º día manteniéndose este resultado máximo durante 4-5 meses. Transcurridos seis meses la musculatura relajada vuelve a la normalidad, dado que durante el quinto mes su efecto va perdiendo intensidad.

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